Quien renuncia a saborear la alegría,
oler el aroma de sus pasiones,
acariciar sus sentimientos,
mirar a los ojos de sus ilusiones y oír los latidos del corazón,
renuncia a lo único que realmente le pertenece:
el instinto de luchar por su felicidad...renuncia a su esencia...renuncia a sí mismo.
domingo, 8 de junio de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentario:
Verdades como puños!!!!!!!!!!!
Practícalo!!!!!!!!
Publicar un comentario