Ahora me encuentro sentado en el ordenador, escuchando música e intentando pararme en el tiempo y reflexionando todo lo que ha pasado en estos días. La verdad es que hacia tiempo que no escribía sobre mi.
Momentos raros. Momentos de incertidumbre son los que se apoderan de mí. Es como la fábula del elefante, una de las historias de Jorge bucal de su libro déjame que te cuente. En ella decía, que un niño no entendía como un elefante tan grande no se escapaba si solo estaba sujeto a una pequeña cadena. El padre le comentó que era porque estaba acostumbrada de ella, que cuando era mas pequeño lo intentaba pero como no lo conseguía, desistió y dejo de luchar.
Pues así mas o menos, es lo que me esta pasando. Parece que ya se me están acabando las ganas de luchar. Las ganas por salir adelante, cuando lo intento siempre aparece algo. Tú no me has dejado salir en parte. Lo mejor era olvidarnos para siempre como tu decías, pero tu a mi ni me dejas. Solo quieres olvidarme para lo que te interesa a ti. YO creo que no te estoy haciendo daño, pero tú a mi si. Con lo cual creo que estas siendo injusta conmigo.
En lo demás, no se que decir. Son momentos de nerviosismos que no encuentro el rumbo hacia donde ir. No se que hacer con mi vida. En fin, no se como buscar ese horizonte soñado.
lunes, 9 de junio de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentario:
Estás seguro de que quieres dejar de luchar????
Yo lo pensaría mejor... Y si vuelves a leer el post de ayer... y si te lo aprendes... y si te lo repites!!!!
Venga!!!!!
Publicar un comentario