lunes, 10 de marzo de 2008

Otro Domingo

Otro domingo más, me encuentro sentado en el sofá del salón, debajo de la ventana. Como cada vez que me acuerdo de ti, el tiempo esta gris. Es así. En realidad hace meses que no se nada de ti y no dejo de pensar en ti. Que raro, fui yo el que te destrocé la vida y ahora sigo echándote de menos.

Muchas veces te recuerdo. La verdad es que no paro de pensar que hay de tu vida. Aunque tu no lo creas, yo sigo locamente enamorado de ti. Es muy difícil para una persona amar a alguien y no poder estar con ella porque su mente no se lo permite. Si, es así. Siempre, todos los días hay momentos que por una cosa u otra me lleva a ti, pero sobre todo me recuerda tus caricias, tu compresión, tu mirada que me sanaba todo dolor y esa mano que me ayudaba a caminar.

Muchos instantes desearía poder llamarte para escuchar tu voz, para poder estar a tu lado. Pero se que no puede ser. Te he hecho daño y eso no lo podré curar. Escuchar la voz de esa niña, que quieras o no, estuvo conmigo compartiendo un añito de su vida.

En fin, como se dice, cada uno tiene lo que se merece. Seguiré diciendo que la vida es muy difícil para mí. Muchas gentes desearían tener lo que tengo yo. Pero yo desearía tener lo que tiene mucha gente: La felicidad.

1 comentario:

AnyGlo dijo...

No busques la felicidad fuera de tí. Búscala dentro. Cada día nacen miles de razones... Has escuchado el latido de tu corazón??? Estás vivo!!! Y esa debería de ser la primera razón para intentarlo!!!